Sopó y Guatavita:

Dos puertas al Valle de Tominé

Desde nuestros parapuertos en Sopó y Guatavita contemplamos un mismo territorio: las montañas y el gran espejo de agua del Embalse de Tominé. Lo que cambia entre un sitio y otro es la manera de vivir la experiencia.

Y detrás de este paisaje hay una historia mucho más antigua que el embalse.

El Valle de Tominé y la memoria muisca

Mucho antes de que existiera el embalse, este era un territorio habitado por comunidades muiscas. El agua, las montañas y el territorio eran parte fundamental de su vida y cosmovisión.

La historia de Guatavita está especialmente ligada a la cultura muisca y a la tradición de El Dorado. La Laguna del Cacique Guatavita y el Embalse de Tominé son lugares diferentes, pero forman parte de este mismo territorio cultural.

Cuando el valle se convirtió en embalse

El paisaje que hoy vemos desde el cielo también tiene una historia reciente.

El Embalse de Tominé fue construido como una gran obra de regulación y almacenamiento de agua. Su puesta en funcionamiento transformó profundamente el valle y, durante el proceso de llenado en la década de 1960, el antiguo pueblo de Guatavita quedó dentro del área que sería inundada. Sus habitantes fueron trasladados y se construyó la actual Guatavita en una zona más alta. La CAR registra el traslado de la población de “Guatavita la vieja” asociado al llenado del embalse en 1967.

Por eso, cuando hoy miramos el Tominé desde el cielo, estamos viendo mucho más que un embalse.

Estamos viendo un territorio que cambió de forma, pero que conserva la memoria de lo que estuvo allí antes.

Y eso hace que volar sobre este valle tenga algo especial: desde arriba puedes ver la geografía, pero también empezar a imaginar la historia que la transformó.

Guatavita

Comodidad y versatilidad

Guatavita ofrece una experiencia más natural y rústica, pensada para quienes disfrutan de la montaña y la tranquilidad.

El acceso es más rural y la infraestructura es más sencilla: contamos principalmente con nuestra pista de despegue. Es una opción para quienes prefieren concentrarse en el vuelo y el entorno natural.

Desde este punto también contemplamos el Embalse de Tominé, el valle y las montañas que rodean este territorio cargado de historia.

Guatavita puede ser para ti si buscas:

  • Un entorno más natural y tranquilo.

  • Una experiencia más rústica y cercana a la montaña.

  • Un entorno con infraestructura más sencilla y mayor conexión con la naturaleza.

  • Contemplar el Embalse de Tominé desde otra perspectiva.

  • Conocer un territorio profundamente relacionado con la historia muisca de la región.

A paraglider soars high in the blue sky
A paraglider soars high in the blue sky

Sopó

Naturaleza y tranquilidad

En Sopó puedes combinar el vuelo con una experiencia cómoda para ti y para quienes te acompañan.

El acceso es sencillo: puedes llegar en vehículo particular o taxi hasta el sitio.

Además, contamos con dos pistas de despegue, que nos permiten adaptarnos mejor a las condiciones del viento: una para condiciones de viento más fuerte y otra para condiciones de viento más suave. La elección de la pista depende de las condiciones del día y de las decisiones operativas de nuestros pilotos.

En fines de semana y festivos contamos con restaurante, ideal para complementar el día de vuelo.

Y, por supuesto, desde nuestro sitio de Sopó también tienes como parte del paisaje el Embalse de Tominé y el Valle de Tominé.

Sopó puede ser para ti si buscas:

  • Un acceso sencillo en vehículo o taxi.

  • Mayor comodidad para acompañantes.

  • Restaurante disponible en fines de semana y festivos.

  • Dos pistas de despegue para adaptarnos a diferentes condiciones de viento.

  • El paisaje de las montañas y del Embalse de Tominé.

Dos sitios de vuelo, un mismo valle.

Sopó y Guatavita comparten algo que nos encanta: ambos nos permiten mirar el Valle de Tominé desde el cielo. La diferencia está en cómo quieres vivir el día.

Sopó es comodidad, acceso sencillo, infraestructura para acompañantes y versatilidad frente al viento y Guatavita es naturaleza, tranquilidad y una experiencia más rústica alrededor de la montaña.

No hay uno mejor que el otro, hay un lugar que puede encajar mejor contigo dependiendo de lo que estés buscando.

¿Dónde quieres tocar el cielo?

Sopó o Guatavita. Dos puertas. Un mismo cielo. Un mismo Valle de Tominé.